Correa de Molina, CeciliaRodríguez Molina, DaniellaGallego Quiceno, DanyRozo Pérez, OmarRuiz Polanco, Pedro NelOrostegui Santander, María AlejandraSarmiento, CarlosBallestas, SujeibiGómez, DollysLópez García, Jorge2019-08-152019-08-1520189789585533585https://hdl.handle.net/20.500.12442/3753Es innegable el papel que tiene la educación como motor de desarrollo social para superar situaciones como el conflicto armado colombiano. La construcción de ciudadanía se convierte en una oportunidad de resignificar los conflictos, la crisis y la incertidumbre de la sociedad para encontrar caminos hacia una convivencia pacífica. Una educación que ayude a expresar la verdad, sin imposiciones, por lo tanto, una educación en valores y principios, permitirá el cambio de conducta y de esta manera poder resocializarse con el mundo que los rodea. Tener una visión compleja e integradora del conflicto es necesaria para enriquecer la comprensión de la realidad social en el que se está inmerso, que conlleve a oportunidades de crecimiento a la población. Es por esta razón, que desde las instituciones educativas se reflexione con la política de la paz que se viene implementando hace unos pocos años en el país y no solo quedarse en unas cuantas palabras en las cuatro paredes del claustro educativo. Se debe conseguir más conciencia ciudadana y solidaridad a las comunidades afectadas por el conflicto armado. Construcción de políticas que favorezcan a esta población agresora y agredida y no tenga fines políticos y de esta forma, se tendría una sociedad más justa e igualitaria.spaAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 InternacionalEducaciónSociología de la educaciónAntropología de la educaciónConflictoSociedad y conflicto: una oportunidad para el aprendizajeBookinfo:eu-repo/semantics/openAccess